Pejerrey en invierno: técnicas y secretos para el frío

El invierno no es la mejor época para pescar pejerrey, pero tampoco es la peor si sabés adaptarte. Con agua fría, el pez cambia su comportamiento y hay que ajustar la técnica. Acá te explicamos cómo pescar pejerrey en invierno y qué cambios hacer.

¿Por qué el pejerrey es más difícil en invierno?

Cuando la temperatura del agua baja por debajo de los 12-14 °C, el metabolismo del pejerrey se enlentece. El pez gasta menos energía, necesita menos alimento y se vuelve más selectivo y cuidadoso. Esto se traduce en picadas más suaves, menos frecuentes y más exigentes en cuanto a la presentación de la carnada.

El horario cambia: pescá al mediodía

En invierno, la regla del amanecer ya no aplica de la misma manera. El agua alcanza su temperatura más baja al amanecer y al anochecer. El momento más productivo pasa a ser el mediodía solar, entre las 11 y las 15 hs, cuando el sol calienta el agua superficial y el pejerrey se activa levemente.

Carnada para pejerrey en invierno

En agua fría, el gusano de harina (gusanillo) es el rey. El pejerrey prefiere carnadas pequeñas porque tiene menos energía para perseguir presas grandes. Se recomienda:

  • Gusanos de harina pequeños, 1 solo en anzuelo fino (#10 o #12).
  • Larvas de mosca (maggots) para pesca muy fina.
  • Evitá la mojarra entera: la picada en invierno es suave y el pez puede no llevarse el anzuelo.

Profundidad en invierno

En invierno, el pejerrey tiende a estar en zonas más profundas donde la temperatura es levemente más estable. Probá pescar a mayor profundidad que en verano, entre 1,5 y 3 metros. Ajustá el flotador y buscá la franja activa.

Técnica: presentación lenta y quieta

En invierno, el movimiento lento vence al movimiento rápido. La carnada debe quedar casi quieta en el agua, bajando lentamente por la columna. Evitá mover el flotador o la línea salvo para renovar la carnada. La picada en invierno suele ser muy sutil: el flotador apenas se mueve.

Lagunas con mejor invierno

Las lagunas del norte bonaerense y de la región chaco-pampeana tienen inviernos más suaves y el pejerrey permanece más activo. Las lagunas del sur de la provincia de Buenos Aires pueden tener inviernos más crudos con menor actividad.